El bosque con cruces que utilicé para este collage me hizo pensar en la frase de Xavier Forneret: “He visto un buzón en un cementerio”, incluida en la Antología del humor negro de André Breton. También me vino a la cabeza la frase garden of eternal delights, similar al título de un disco de Dead Can Dance y a cierto jardín del tríptico de El Bosco. ¿Y si los muertos salen cada noche a bailar mambo o un clásico de Ray Conniff? Esa inquietud me hizo colorear de neón las cruces, como si se tratara de anuncios para un aquelarre espiritual o de la carne que acontece ciertas noches… eternamente.
La mujer “cachée dans la forêt” afina su violonchelo “contra la opacidad” cada tarde (y antes del alba) porque “bésame mucho”.